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Terra
La Coctelera

EL POETA

Hay versos precoces que luego sonrojan al poeta hecho. Versos de una sonancia ampulosa, altos, melifluos. Versos escritos para buscar un lugar en el mundo. Versos para merecer mansamente el amor, que suele abandonar, al tiempo que pastorea la palabra, su costra de óxido cabrón en las sílabas más enjundiosas. Versos que evidencian acné en el alma: fruta muy grávida que aroma la tarde mientras dos niñas con uniforme escolar hacen comba en una sombra del patio. Versos de manual romántico. Versos de maquinaria pura. Versos del alma. Luego nunca ya lo fueron

LUNARES

En el perigeo, la mujer lúbrica propende a encintarse. La criatura alumbrada exhibe en la frente un lunar festoneado cuya visión produce, en quien lo mira en exceso, vómitos, diarreas, evacuaciones unánimes y ubérrimas del alma turbada por esa presencia tatuada.Las criaturas nacidas por madre lúbrica en noches de perigeo muestran lunares de muy variada forma.Los lunares aserrados se localizan en el muslo y en la parte anteroposterior del brazo.Los lunares hendidos, en el vientre.Los acorazonados, en el hombro.Los lancelados y aciculados, en la espalda media.Los sagitados, en la cima del pubis.Los trifoliados, en el cuello.Todos convulsionan el alma de quienes lo miran.El lunar paripinnado, oculto en la nuca, bajo la melena, produce invariablemente la muerte de su observador. Los hijos perversos de las mujeres lúbricas fecundadas en el perigeo dan la espalda a sus enemigos, agachan la cabeza y esperan, entre la lástima y el odio, a que una suerte de magia los fulmine.El finado muere sin dolor y su cadáver revela vestigios inequívocos del desmán por lo que son piezas extraordinariamente valiosas para los forenses.